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jueves, 12 de abril de 2018

EL ORGULLO Y LA IGNORANCIA



Los Lamas de Tíbet nos dicen: "Hay personas muy orgullosas, que aparentan ser muy sabias, pero cuando las "rascas" no encuentras nada.
Existen otras que sin embargo son humildes, saben escuchar, no dicen gran cosa, pero cuando las "rascas" te das cuenta de que aparecen maravillas y cuanto más "rascas" más "cosas" encuentras..."
Hay personas que solo son fachada, personas orgullosas y que aparentan gran sabiduría sobre cualquier tema. Están dispuestas a explicar y  aportar sus opiniones sobre cualquier tema. Son altivos y tratan a los demás con suficiencia, jamás escuchan, solo hablan.
Cuando hablan jamás dicen nada profundo, solo son fachada, como un edificio que solo contiene lo externo, pero que cuando te introduces en él solo encuentras puntos débiles, deficiencias de "construcción" un lugar inseguro, inhóspito y poco acogedor.
En cambio encuentras otro tipo de personas que son poco habladoras. Son pacíficas y saben escuchar, sonríen con facilidad y cuando te encuentras con ellas están dispuestas a servirte, a ayudarte en cualquier situación que se produzca en tus vidas. Siempre hallan una palabra amable, un gesto de complicidad. Cuando hablan se expresan con claridad y buscan soluciones, caminos comunes por los que transitar juntos, saben abrazar y también aceptan tus muestras de cariño hacia ellas. Jamás dan nada por sentado y se sorprenden, se emocionan con cualquier acto amoroso, con la sencillez de la naturaleza y comparten su felicidad con todo el mundo. Jamás hacen juicios ni les gusta la charlatanería, los comentarios negativos sobre otras personas o situaciones. Miran de frente a la vida con optimismo y comparten su cálida energía con los demás.
Los del primer grupo, los orgullosos los suelen denominar "tontos" ellos en cambio, les suelen mirar con Compasión infinita y esperan que al fin despierten... cuanto más conoces a los de uno y otro grupo más comprendes la dualidad del mundo.
Algunos despiertan y esperan de modo activo y pacífico a que el resto lo haga, con Amor y Compasión, en busca de la Unicidad, alejándose de la suficiencia.


lunes, 9 de abril de 2018

USOS DEL LIMÓN




El limón es una fruta tan versátil que su campo de actuación va más allá del nutricional, para convertirse en un gran aliado en la limpieza del hogar, el aseo personal o la salud por sus propiedades antibióticas, antisépticas y desinfectantes.
Las propiedades del limón han sido veneradas desde tiempos inmemorables. El antiguo emperador romano Nerón no se equivocaba cuando, obsesionado por un posible envenenamiento, consumía grandes cantidades de limón para prevenir la temida desgracia. Incluso el griego Teofrasto, considerado como el fundador de la fisioterapia, incluía esta fruta en sus trabajos para tratar determinadas enfermedades. Y es que la historia de limón ha estado siempre ligada a sus múltiples beneficios más allá de la simple ingesta del alimento en sí.
El gran aporte de vitaminas y nutrientes de este cítrico lo convierten en uno de los mejores depuradores de toxinas y en un excelente antibiótico natural. Pero sus bondades no terminan aquí. La lista de usos del limón es muy extensa, y abarcan casi todos los ámbitos de la rutina diaria.
1.- Desodorante natural
El ácido presente en el limón elimina eficazmente gérmenes, bacterias y moho. Este hecho, unido al fuerte olor que desprende lo convierten en un excelente desodorante natural capaz de neutralizar los olores corporales más persistentes de axilas y pies. Solo hay que introducir la cáscara de un limón en una olla con un litro de agua. Cuando hierva se retira del fuego, se deja enfriar y se vierte el líquido en una botella con dosificador, perfecta para usar directamente sobre las zonas deseadas.
2.- Exfoliante casero
Podemos fabricar nuestro propio exfoliante casero mezclando azúcar con unas gotas de limón. Después, frotamos el rostro con la mixtura realizando movimientos circulares y enjuagamos con abundante agua tibia. La piel quedará suave, lisa y libre de brillos.
3.- Para aclarar las uñas
El limón es un gran aliado para uñas dañadas o debilitadas al tiempo que favorece la eliminación de manchas y las fortalece. Mezcla su zumo con dos cucharadas de aceite de oliva y aplícalo sobre las uñas.
4.- Desinfectante y limpiador multiusos
Las propiedades antibacterianas del limón son perfectas para desinfectar todo tipo de superficies, tanto en la cocina, como en el baño o el resto del hogar. Para obtener los mejores resultados, pela un limón e introduce la cáscara en un vaso con 150 mililitros de vinagre blanco. Deja reposar toda la noche y, pasado ese tiempo, añade 150 mililitros de agua. Agita la mezcla y úsala directamente sobre la zona a limpiar extendiéndola con ayuda de un paño o bayeta limpia.
Su efecto antiséptico es ideal también para aquellas zonas o utensilios en los que se acumula una gran cantidad de bacterias, como la tabla de cortar de la cocina. Espolvorea la superficie con azúcar y frótalo con medio limón. Déjalo actuar unos minutos y enjuaga.
5.- Elimina malos olores
Al igual que en nuestro cuerpo, el limón actúa contra los malos olores presentes en el hogar. Con los tapperware, donde el olor de las diversas comidas se va acumulando, basta con dejarlos toda la noche a remojo en agua y limón (puede ser partido por la mitad o en zumo). En la nevera, un limón cortado por la mitad ayudará a absorber los hedores. Incluso mientras se cocina y se manipula pescado, por ejemplo, solo hay que lavarse las manos con este cítrico para deshacerse por completo de su característico aroma.
6.- Contra la suciedad específica
Elimina las manchas de cal de las cacerolas o los restos de la máquina de café. Para ello, ponemos a hervir el propio recipiente a limpiar con agua y unas rodajas de limón. En las superficies cromadas, como los grifos, resulta muy útil frotar las zonas sucias con medio limón.
7.- Repelente de insectos
Los cítricos son unos excelentes repelentes de insectos, como las hormigas, las pulgas o las cucarachas. Pon el zumo de varios limones en una botella con dosificador y pulverízalo donde sea necesario.
8.- Desatascar
En los casos en los que el bote sifónico o el desagüe tengan un atasco menor, puedes espolvorear bicarbonato de sodio y añadir medio vaso de zumo de limón.
9.- Blanqueador
Olvídate de los blanqueadores químicos que, en muchos casos no consiguen acabar con el problema. Mezcla el zumo de cuatro limones, una cucharada de bicarbonato de sodio y un litro de agua caliente. Deja las prendas a remojo durante media hora y después tiéndelas al sol. Los activos del limón consiguen penetrar en los tejidos y eliminar el color amarillento de la ropa como por arte de magia.
10.- Quita manchas
Si la ropa presenta restos de sudor, vino, óxido o tomate, cubre la mancha con sal y frota directamente con un limón. Después, mete la prenda en la lavadora y utiliza el programa habitual. Si la mancha es de óxido, hay que dejar que el cítrico actúe durante veinte minutos antes de lavarla.
La lista de usos del limón no acaba aquí. Además nos ayuda a depurar el organismo, limpiar la grasa más persistente, actúa como calmante psíquico… motivos más que suficientes para que esta fruta no falte nunca en nuestra casa.