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jueves, 19 de abril de 2012

REALIZA TU SUEÑO





El universo es un vasto océano de sabiduría latente y de infinita potencialidad creativa, anhelando descender a la densidad de la forma. En el campo de la totalidad de las posibilidades, cada sueño aguarda su gran oportunidad para convertirse en algo real, y parpadea para existir buscando un soñador que le dé la vida.
No te precipites, muchos olvidan su sueño a lo largo del camino y ya nunca hacen nada para atraparlo. En esos últimos días se preguntan afligidos en qué se les fue la vida. La fe es el embrión del sueño.
Empieza con un primer paso, después de éste, ya descubrirás en qué dirección debes dar el siguiente.
Lo que necesites, cuando lo necesites, allí estará para ti.
Todos tenemos sueños y solo depende de nosotros que se hagan realidad. Si ponemos ganas e ilusión el universo nos ayuda a que se cumplan.

miércoles, 18 de abril de 2012

APRENDER


Si miras el cielo y acallas tu mente, escucharás el murmullo de la creación y encontrarás todas las respuestas que buscas.
Si hay algo seguro, es que todo está sujeto al cambio. La vida es pródiga en quebrantos como en recompensas. Asumirlo hace que finalmente el dolor te atraviese y se vaya...
Aceptar lo que llega y soltar lo que se va es la obra maestra del espíritu templado. Nuestras vidas, como las cometas, se sostienen de un fino hilo, frágil y de resistencia impredecible.
Todos hemos de abandonar esta escuela de la vida algún día, pero hasta entonces, lo que de verdad cuenta es cuanto amor entregamos en cada uno de los días que nos son concedidos.
Los errores nos sirven de peldaños para nuestro aprendizaje y cometerlos forma parte de la experiencia humana.
Aprende a reconocer tus limites y nunca consideres inferior a quien encuentra su limite justo por debajo del tuyo, pues sólo significa que aprendió su lección un poco antes.
No nacimos a la vida para ser mejores que los demás sino para ser mejor persona de lo que fuimos ayer.

martes, 17 de abril de 2012

MIEDO


El miedo es aprendido. Desde pequeños aprendemos a tener miedo y a la vez que nos vamos haciendo mayores, dejamos unos miedos y vamos tomando otros, así sucesivamente a lo largo de nuestra vida.
Tenemos miedo a más cosas de las que realmente nos damos cuenta. Unos miedos son muy insignificantes y otros más profundos.
Todos los miedos están en nuestra mente. La mente es la causante de todos nuestros miedos, por eso cuando notamos que no para de darnos la lata con algún miedo, tenemos que pararla, podemos hacernos fuerte no haciéndole caso, o mejor todavía debatiéndola con frases positivas, si intuyes un miedo a que te roben dices: ¿a mi? ¿porqué, me van a robar a mi? a mi no me van a robar, pero así con confianza hay que decir las frases. El miedo poco a poco desaparece de la mente.
Tenemos miedos a causas externas a nosotros, como que alguien nos haga daño físico, o nos abandonen..., y miedos internos, como dejarnos llevar por las emociones.
Cuando nos hemos liberado del miedo ya podemos decir que estamos iluminados. Con la iluminación el miedo no existe.

lunes, 16 de abril de 2012

RETAZOS DE UNA VIDA


Caridad hace ganchillo sentada en una mecedora, su nieta María de siete años de edad, juega con una muñeca a su alrededor, como la niña se aburre "mece" a Caridad moviendo la mecedora para delante y para atrás.
-María estate quieta, que no me dejas hacer ganchillo y vas hacer que me equivoque.
-Abuelita, cuéntame algo de cuando tu eras pequeña.
-¿Pero qué quieres que te cuente?, si ya te he contado todo.
-Tú cuando tenías mi edad ibas al colegio.
-No cielo, yo no he ido al colegio nunca.
-¡Nooo!, entonces ¿dónde has aprendido a leer?
-Mi padre sabía muy bien leer y escribir y también las "cuatro reglas" que eran sumar, restar, multiplicar y dividir. Él les daba lección a mis hermanos y yo de escucharlos aprendí a leer y a escribir.
-A ti, ¿tu papá no te daba lección?
-¡Uuhh!, no. Mi padre decía que a las mujeres no les hacía falta saber leer ni escribir.
-¿Nooo?
-Es que era otra época y las familias vivían en el campo.
-¿Tu vivías en el campo abuelita?
-Ya lo creo que he vivido en el campo. De pequeña y joven con mis padres y luego cuando me casé con el abuelo nos fuimos a vivir a otra aldea.
-¿Que hacías en el campo? ¿jugabas?
-Cuando era pequeña si jugaría, pero cuando tenía tu edad ya fregaba y le ayudaba a mi madre.
-¿Fregabas?
-Si los platos y sartenes.
-¿No había lavavajillas?
-No cariño, ese invento ha llegado ahora no hace mucho a los hogares. Entonces se guisaba en la lumbre de la chimenea en una sartén y en esa misma sartén comíamos, cada persona con su cuchara.
-¿No comíais en plato?
-No, a los niños pequeños eran a los únicos que se les apartaba en plato.
-¿No te aburrías abuelita?
-¿Cuándo?
-Sin ir al colegio
-No, porque como no había esa costumbre. Yo aprendía lo que veía hacer a mi madre, si mi madre cosía yo también cosía, si hacia punto yo hacia punto. Entonces las mujeres cocían el pan, lavaban, hacían la matanza del cerdo.
-¿Matabas a un cerdito?
-¡No!, yo no lo mataba, eso lo hacían los hombres. Las mujeres lavábamos las tripas, para hacer chorizos, morcillas...
-Abuelita, ¿no te daba lastima el cerdito?
-Pues si daba lastima oírlo chillar, pero entonces es que era lo único que teníamos para comer.
-¿No comprabas en el super?
-No mi vida no, entonces se compraba cada quince días en una tienda, y se compraban muy pocas cosas, aceite, arroz, judías...-El jabón lo hacíamos nosotros y..
-Mañana se lo voy a decir a mi señorita.
-¿Qué le vas a decir a tu señorita?
-Que mi abuelita Caridad sabe hacer muchas cosas, jabón, pan, morcillas...
-Calla, calla cómo le vas a contar todo eso a tu señorita.
-Si, si es verdad que sabes hacer muchas cosas y no has ido al colegio y además sabes hacer ganchillo.
-Vosotras ahora sabéis otras cosas y aprendéis mucho desde chiquitinas.
-Si, pero hacer pan no.
-Bueno esas cosas que yo aprendía por necesidad, ahora se aprende por hobby, cuando seas mayor si te gusta verás como aprendes hacer pan.
-¡Ay! Abuelita te quiero mucho y sabes hacer muchas cosas.-¿Pero no me has contado a qué jugabas?
-Eso te lo cuento otro día.