.

.

martes, 3 de diciembre de 2019

AGUA DE FLORIDA





El Agua Florida es una versión más fresca de la famosísima Agua de Colonia en la que se acentúan más las notas cítricas de la Naranja que el Limón y Neroli de la original y que fue creada por el Maestro Perfumista Robert I. Murray en Nueva York (Estados Unidos) a principios del Siglo XIX.
Esta versión tuvo tal éxito comercial que en apenas 10 años superó en fama a su competencia europea y llegó a conocerse como el «Perfume más famoso del Mundo».
Su nombre hace referencia tanto a su base floral, que contiene Lavanda y Clavo (también ámbar, almizcle y benjuí) entre sus componentes, como al lugar dónde se creía que está ubicada la Fuente de la Eterna Juventud, el Estado Norteamericano de Florida.
Hoy en día se sigue usando con la misma fórmula original de 1808, y sigue teniendo fama mundial tras 200 años debido a su gran efectividad en multitud de propósitos tanto estético-higiénicos como esotéricos.
– Su uso como Intenso y poderoso limpiador espiritual. Se deben echar unas gotas sobre la cabeza, el corazón y los pies para contar con su protección.
– Como Efectivo agente protector al añadirlo a cualquier preparado para despojo o como perfume.
– También puede añadirse al líquido de fregar el suelo para rituales de florecimiento y fortuna.
– Como complemento al perfume diario para atraer el éxito y el progreso.
– Para limpiar velas, velones y toda clase de productos de ritual que no hayan sido previamente limpiados energéticamente.
– Para purificar tu Altar, Lugar de Trabajo, Estancia… pulverizando unas gotas.
– Para eliminar energía negativa no deseada, especialmente útil para dependientes, comerciales, etc. que pasan muchas horas de cara al público.
– En el Hoodoo o Conjure (práctica de la magia utilizada por la población afroamericana del sur de los EE.UU.), el Agua Florida es usada para hacer toda clase de rituales con los Ancestros. Unas gotas sobre fotos o en un bol con agua atraerá intensamente al Ancestro que se quiere convocar.
Este perfume mágico también se utiliza para el cuidado de la piel, para hacer masajes, reduce la picazón del cuerpo, elimina los dolores de cabeza producidos por el estrés, calma y alivia las picaduras de los mosquitos e insectos, elimina los malos olores, refresca el ambiente del hogar y se utiliza como loción después de la ducha ya que eso contrae los poros y brinda una sensación de frescor además de relajar los músculos y hace resplandecer la piel.


lunes, 2 de diciembre de 2019

WILLAMINA FLEMMING



La frase "mi criada lo puede hacer mejor que ustedes" dio inicio a la carrera de una mujer que hizo magníficos descubrimientos.
Willamina Flemming era la mucama del director del Observatorio de Harvard, Charles Pickering. En 1881, con la llegada de cada vez más datos que analizar, clasificar, comparar y usar, el equipo del observatorio apenas si daba abasto para realizar el trabajo. Pickering, furioso con su asistente por su incompetencia, lo despidió y les dijo a los demás que su criada podía hacerlo mejor.
En 1881 Williamina Flemming, con 23 años, pasó de limpiar el hogar de Pickering a recabar datos y organizar el desorden que había en su trabajo. Rápidamente su eficacia demostró que, si bien la idea de Flemming estaba basada en un prejuicio de género, ella tenía lo que se necesitaba para transformar uno de los sitios más importantes para la ciencia del siglo XIX.
Como criada sabía organizar, lo que resultó perfecto para administrar la gran cantidad de papeles que había en el observatorio. La lectura de datos comenzó a sumergirla en el mundo de la cosmología y su patrón tuvo la idea de ponerla a la cabeza de un equipo. Pronto, ella lideraba a 11 mujeres conocidas como “computadoras”, quienes se dedicaban a observar fotografías tomadas por el telescopio y facilitar el trabajo de los científicos.
Poco a poco Willamina Flemming comenzó a trabajar junto a los hombres y a descubrir estrellas y constelaciones. Se convirtió en una autoridad del lugar y 20 años después de su llegada ya era curadora de las fotos astronómicas. Charles Picering era un hombre progresista en sus ideas científicas y llegó a aceptar enseñar a mujeres, algo inusual para la época.
La mayoría no pasó nunca de un trabajo rutinario. Si usualmente trabajaban 12 mujeres en el observatorio, que sólo dos sean reconocidas dice mucho acerca de las oportunidades que recibían. De hecho, ellas ganaban 25 centavos la hora, la mitad de lo que recibía cualquier hombre.
La otra mujer que logró destacarse fue Annie Jump Cannon. Ella creó un sistema para clasificar estrellas que se mantiene vigente.
Ambas mujeres han sido reconocidas con el tiempo, pero durante una época machista y conservadora, sus nombres se perdieron y hoy es difícil encontrar información acerca de ellas. Si hubieran sido hombres, hoy habría placas con un siglo de antigüedad honrando su nombre.


viernes, 29 de noviembre de 2019

NADIE PIERDE POR DAR AMOR



Nadie pierde por dar amor, porque ofrecerlo con sinceridad, con pasión y delicado afecto nos dignifica como personas. En cambio, quien no sabe recibirlo ni cuidar ese inmenso regalo es quien pierde de verdad. Por ello recuerda, nunca te arrepientas de haber amado y haber perdido, porque lo peor es no saber amar.
Afortunadamente la neurociencia va ofreciéndonos día tras día reveladoras informaciones que nos explican por qué actuamos como actuamos en esto del amor. Lo primero que conviene recordar es que el cerebro humano no está preparado para la pérdida, nos supera, nos inmoviliza y nos enclaustra durante un tiempo en el palacio del sufrimiento.
Por eso tenemos que cuidar a esa persona que comparte la vida con nosotros, cuidarla con algo tan simple, como demostrarle cada día que es muy importante para ti, con un gesto, una palabra, una complicidad…
Porque encontrar quién quiera compartir contigo su vida, que te conozca tal y como eres y siga pensando que eres lo mejor de su existencia, que te regale sus mejores días, te deje conocer su lado más obscuro y también su lado más tierno, porque confía en ti, eso amigo mío, es como tocarte la lotería, y si tú ya la tienes cuídala mucho, nunca hagas que se sienta sola estando contigo, porque ese premio de persona la puedes perder para siempre, y te arrepentirás por siempre.
Nunca debemos arrepentirnos de haber amado, de habernos arriesgado a un todo o nada por esa persona. Son esos actos los que nos dignifican, los que nos hacen ser humanos y maravillosos a la vez. Vivir es amar y amar es dar sentido a nuestras vidas a través de todas las cosas que hacemos.


jueves, 28 de noviembre de 2019

MIMAR



El arte de los mimos es el lenguaje que nace del corazón. Mimar a un hijo es lo más bonito que podemos hacer como madres. Cada vez que encontramos a un niño que nunca o apenas ha sido mimado, lo notamos y sufrimos un poco, puesto que quisiéramos brindarle todos esos mimos que le hicieron falta en su momento.
En el arte de los mimos lo más importante aprender a diferenciar entre un niño »mimado» y uno »consentido».
A la mayoría de las personas se les olvida que existe una sutil diferencia entre un niño consentido y un niño mimado. De hecho, suelen considerar ambas cosas como un sinónimo de malcriadez.
Se dice que una madre es mimosa cuando esta es propensa a las demostraciones de afecto para con sus hijos. Los besos, abrazos, halagos y palabras bonitas que regala son parte de su forma de ser y de educar.
Nada es más bonito que cuidar a los nuestros pequeños mediante el arte de los mimos llevado a cabo sabiamente. Ser una madre amorosa, atenta y delicada es un modo de favorecer el bienestar psicológico y emocional de nuestros hijos.
Una buena madre sabe establecer las estrategias adecuadas para evitar cruzar la línea del mimo hacia el consentimiento y la malcriadez. Brindará amor pero a la vez evitará crear una personalidad perjudicial para el niño. Además, un niño que reciba nuestros mimos, será un niño con una capacidad afectiva más receptiva y dispuesta.
Al contrario de lo que muchos piensan, el niño que recibe afecto y manifestaciones de amor constantes, puede llegar a ser más fuerte y seguro de sí mismo.