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miércoles, 26 de junio de 2013

SER MUJER



“Perdemos el sentido de lo sagrado encarnado en todos los seres vivos, árboles, rocas, mares, animales de cuatro patas, pájaros, niños, hombres y mujeres. Con este desprecio por la santidad de la Naturaleza, vino la negación de la santidad del cuerpo.
No siempre fue así. Cuando el cuerpo de la mujer era el equivalente del cuerpo de la Diosa, la mujer era recipiente del milagro de la vida.
En tiempos pasados, cuando la metáfora y el arquetipo en lugar del conocimiento científico, describían el funcionamiento de las cosas, había una sensación de respeto admirado hacia las mujeres. La admiración tenía que ver con los cambios por los que atravesaba su cuerpo. La niña se convertía en mujer cuando menstruaba; la sangre siempre ha tenido una cualidad numinosa. Sangraba todos los meses hasta que quedaba embarazada, y entonces dejaba de sangrar durante nueve meses y se convertía en un recipiente para la nueva vida.
Se creía que retenía la sangre en su cuerpo para formar el bebé. Después de tener a su bebé volvía a sangrar, mes tras mes, hasta la menopausia, en que de nuevo dejaba de sangrar.
Esto también era considerado admirable, pues entonces se creía que retenía la sangre en su cuerpo, no para formar un bebé, sino para alimentar su sabiduría. Las mujeres están ahora reclamando esta forma muy diferente de ver sus experiencias, al traer de nuevo al mundo un sentido de lo sagrado de la materia. La reverencia y la fertilidad que en un tiempo se concedía a la mujer que menstruaba, quedo enterrada junto con la Diosa.
En su ausencia, algunas mujeres olvidaron la profunda sabiduría del cuerpo femenino.
Las mujeres saben con su cuerpo.”

Este texto ha sido tomado del libro, -SER MUJER, UN VIAJE HEROICO- de Maureen Murdock

10 comentarios:

  1. Que bonito, debe de ser un libro muy interesante, lo tendré en cuenta para leerlo. Gracias por compartir. Un beso.

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  2. Excelente post el de hoy. Es necesario q las mujeres vayamos reencontrandonos con nuestro poder, con la Diosa que hay en cada una de nosotras.
    De mi diosa a tu diosa, gracias

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  3. Apuntaré ese título para comprarlo, gracias por compartir algo tan hermoso.
    Besos

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  4. Luzdemar, el libro está en la biblioteca del Shambhala. Un abrazo

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  5. Antes era así Sergio, la mujer era sagrada, respetada, valorada, admirada, querida…., pero todo se perdió por el camino, hoy ya ves… Un abrazo

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  6. Hola CaroLuna, una Diosa maravillosa, gracias por existir. Un abrazo de luz

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  7. Hola verónica, me alegra que te haya gustado el texto. Un abrazo

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  8. Ana muchas gracias por pasar y quedarte..Ya me habia quedado por aca, asi que estamos en contacto.Un beso.

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  9. Muy interesante texto que rescata la naturaleza femenina y su importancia como dador de la vida...
    Muy buen post Anita.
    Un abrazo Cristina

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