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jueves, 27 de junio de 2013

CUIDAR



“Si eres minusválido físico, recuerda bien que en el fondo de nosotros mismos todos somos semejantes. Incluso si no puedes utilizar algún sentido, tu espíritu funciona como el de los demás. No te desanimes, encuentra en ti mismo tu propia seguridad. Eres un ser humano, capaz de hacer algo en tu vida.
Un día visité una escuela de mudos. A primera vista, aquellos niños eran incapaces de comunicarse con nosotros. Pero en realidad, utilizaban otros medios y podían estudiar tan bien como cualquiera. Hoy en día, también los ciegos pueden leer y escribir con ayuda de la tecnología. Algunos son incluso escritores.
Vi en la televisión india un hombre sin brazos que escribía con los pies. No iba muy deprisa, pero tenía muy buena letra.
Ocurra lo que ocurra, no te desanimes nunca. El que se repite: “Lo conseguiré” alcanzará sus objetivos. Si piensas: “Esto no es posible” entonces fracasarás. Como dice el proverbio tibetano: “No se sale de la miseria perdiendo el ánimo.” Lo que yo digo no concierne evidentemente a aquellos cuyo cerebro se encuentra  dañado y que son incapaces de razonar con normalidad.
Cuando un niño nace con alguna minusvalía, no hay que decir que el padre, la madre y a menudo el resto de la familia conocen momentos de tristeza, inquietud o desesperación. Sin embargo, contemplándolo desde un ángulo diferente, cuidar de los demás es una fuente de felicidad y de satisfacción. En los textos budistas podemos leer que hay que amar primero a aquellos que sufren y no se pueden defender. Cuando más les ayudemos, mayor será la satisfacción profunda y real de sentirse útil.
Por regla general, socorrer a los demás es la mejor de las actividades. Si sucede que en tu propia casa, justo a tu lado alguien se encuentra completamente  necesitado de tu ayuda, sin defensa, aquejado de una minusvalía irremediable, piensa que se te presenta una ocasión única y ponte al servicio de ese ser humano con alegría. Harás algo excelente.
Si consideras como una obligación molesta, tu acción será incompleta y crearás de manera absurda una dificultad que no tenía razón de ser.”
                                                     DALAI LAMA

9 comentarios:

  1. Estupendo texto. Está comprobado que lo que hacemos obligados, casi nunca nos trae bienestar emocional. El cuidar a los demás, si no lo hacemos de corazón, siempre repercutirá negativamente en nosotros. Un abrazo.

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  2. Cuidar a otros es algo que se puede disfrutar si se hace de corazón. Un beso.

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  3. Dein Text gefällt mir sehr gut. Es wäre schön wenn alle Menschen nicht so gedankenlos mit körperlich benachteiligten Menschen umgehen würden und es als eine Chance sehen, ihnen zu helfen.
    ♥ Grüße, Anja

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  4. Ajascha Du hast Recht, es gibt Leute, die nicht nehmen gute Pflege der anderen. Setzen Sie stets die Liebe zu dem, was wir tun. Eine Umarmung

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  5. Susana, cuidar a otros con amor y respeto, es lo mejor, te lo puedo asegurar. Un abrazo

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  6. Cuando hacemos las cosas por obligación no es lo mismo que cuando las hacemos por y con amor.LUZDEMAR hay que hacer las cosas como tu dices, desde el corazón. Besos

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  7. HAY QUE SER UNA PERSONA ESPECIAL PARA CUIDAR A OTROS, EN TODOS LOS ORDENES PORQUE NO ES FÁCIL.
    EL AMOR ES IMPORTANTE, EL AMOR MOVILIZA...
    UN BESO GRANDE.

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  8. ¡Hermoso escrito! Ana, cuanta enseñanza nos deja (gracias)
    Besos

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  9. Dear Ana:) Thank you for this lovely post! The whole world should read this:) My deepest respect for all the people who never give up!xx

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