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lunes, 16 de diciembre de 2019

NO PRECIPITARSE



La impulsividad afecta la calidad de las relaciones interpersonales y nos lleva a ser más erráticos en acciones y decisiones. Frente a este fenómeno, es importante cultivar el arte de no precipitarse, para que finalmente nuestra conducta premie nuestros intereses.
La primera dificultad con la que nos encontramos al hablar de este tema es cierta confusión en torno a la impulsividad. Hay quienes piensan que no precipitarse es una señal de extrema rigurosidad o de falta de espontaneidad.
Es cierto que no es bueno ni sano «medir» todas y cada una de las conductas que llevamos a cabo.
El problema aparece cuando nos enfrentamos a situaciones que exigen el uso pleno de la razón. Decisiones o acciones que podrían tener múltiples consecuencias negativas si no se sopesan con cuidado. Es ahí donde cobra importancia el arte de no precipitarse. Muchos de los grandes errores surgen precisamente por un impulso.
En principio, lo adecuado es no precipitarse en las situaciones que implican un posible daño para nosotros mismos o para los demás.
Se puede decir que toda situación en la que esté involucrado un sentimiento demasiado intenso se debe abordar con cuidado.
Se requiere de un mínimo margen de serenidad para tomar la decisión de decir o hacer algo que pueda tener consecuencias.


viernes, 13 de diciembre de 2019

RELATO II


Para las parejas ansiosas por renunciar y tirar la toalla porque no todo es "perfecto" en la relación... aquí hay algo profundo para pensar:
El compromiso a lo largo de toda la vida no es lo que la mayoría cree que es. No es despertar cada mañana para hacer el café y tomarlo juntos. No es siempre recibir abrazos en la cama hasta que los dos se duerman. No es una casa limpia, llena de risas y amor todos los días. Definitivamente no es un comercial de margarina.
Es alguien que roba las mantas y ronca, y que es portavoz de palabras duras algunas veces.
Es entrar en desacuerdo hasta que los corazones se curen y se perdonen. Es llegar a casa y encontrar a la misma persona todos los días, pero alguien que se preocupa por ti a pesar de y por lo que eres. Es reír de tonterías que hacen, incluso sin querer. Es tener ropa sucia. Es ayudar el uno al otro con el duro trabajo de la vida. Es aprender a tragar palabras molestas en lugar de decirlas en voz alta. Es preparar la comida más fácil que puedan (o pedir a domicilio) y sentarse juntos para comer tarde, porque los dos tuvieron un día loco. Es cuando tienes una crisis emocional y tu pareja se acuesta contigo, te sostiene y te dice que todo va a salir bien. Y tú le crees.
Se trata de seguir amando a alguien a pesar de los defectos y dificultades de la vida.
Amar a alguien no siempre es fácil. Pero es increíble y reconfortante, y es una de las mejores cosas que usted va a experimentar en la vida. "