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lunes, 24 de abril de 2017

EL MAR NOS RELAJA


El mar ejerce un efecto maravilloso sobre nuestra mente
Básicamente, el efecto relajante del mar se debe a que le da una especie de vacaciones a nuestro cerebro de la sobre estimulación a la que nos exponemos continuamente. De hecho, vivimos en un entorno sobrecargado de estímulos, estos nos bombardean provocando una sobre estimulación que termina pasándonos factura ya que genera un estado de tensión constante que nos impide relajarnos.
Sin embargo, ver el mar y escuchar el sonido de las olas nos permite desconectarnos de ese entorno caótico, es como si creara una burbuja a nuestro alrededor. De hecho, el movimiento del mar y su inmensidad tienen un efecto casi hipnótico, el cual genera esa sensación de tranquilidad y bienestar que nos permite recargar energía.
El sonido de las olas del mar estimula un estado meditativo y potencia una actitud de felicidad. De hecho, no es casualidad que este sonido se utilice a menudo en las sesiones de relajación pues se ha demostrado que genera cambios en las ondas cerebrales. Específicamente, promueve las ondas alfa, las cuales se han vinculado con un estado de atención sin esfuerzo. Estas ondas aparecen cuando estamos tranquilos y relajados pero también tan concentrados que todo a nuestro alrededor desaparece, incluso el tiempo. Curiosamente, estas ondas también promueven un estado de claridad mental y estimulan el pensamiento creativo.
Cuando estamos cerca del mar, nuestro cerebro cambia su modo de funcionamiento, pasa del modo “ocupado” al modo “relajado”. Lo interesante es que en este modo se activa la red neural por defecto, que es precisamente la que se ha vinculado con la aparición de las ideas más originales y creativas. Lo que sucede es que el mar nos permite dejar de lado nuestras preocupaciones y hace que la zona prefrontal de nuestro cerebro ceda el control, dejando que fluya libremente la creatividad. En este estado nos mostramos más abiertos a las experiencias y somos menos críticos.