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lunes, 9 de septiembre de 2013

ARMONÍA INTERIOR



 Si bien la meditación es la mejor herramienta para lograr la paz interior, para practicarla con algún éxito es necesaria una base de equilibrio mental como condición previa, de lo contrario la relajación, concentración y expansión de la conciencia serán imposibles. Este equilibrio mental es producto de una armonía y moralidad en la vida cotidiana que pone control al egocentrismo exagerado, ya que el mismo provoca juicios deformados y defectuosos de la realidad.
La conciencia nace de la necesidad de mantener un equilibrio entre las contradicciones de la mente.
Cuando la mente está ocupada principalmente de aspectos ignorantes e individualistas, como la satisfacción de los instintos, como punto principal de actividad, el resultado es una contradicción interna producida  por la necesidad de la conciencia de buscar su evolución y la necesidad del cuerpo de satisfacer sus apetitos. La mente al identificarse con el cuerpo deja de desarrollar los aspectos más sutiles.
La armonía interna, es el equilibrio en nuestra vida, la calma, la tranquilidad y el silencio aún en medio del bullicio.
Puede que a nuestro alrededor haya gente gritando, puede que a nuestro lado haya música estruendosa, puede que en nuestra ciudad las calles estén llenas de gente y que la temperatura aumente cada vez más, puede que en nuestra casa no haya nunca un momento de silencio, puede pasar lo que se nos ocurra.  Pero nada de esto, afectará nuestro interior si hay armonía en él.
La armonía interna es silencio, es paz, es descanso… No importa lo que pase a fuera de nosotros, nada tiene el poder de afectar lo que hay en nuestro interior, más que nosotros mismos.
Las acciones honorables son las que provocan armonía y expansión y las deshonestas  las que producen tensión, estrechez y desconfianza.
Este es el motivo de que los primeros pasos en la práctica del yoga  según Patanjali son yama y niyama, los deberes y las abstenciones de la conducta.

3 comentarios:

  1. Es verdad, solo de nosotros depende equilibrar nuestro pensamiento, para empezar a buscar la armonía interior que nos haría sentirnos mejor. Un beso.

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  2. ¡Hermoso post! deberemos emplearnos más en ello, algunas veces las cosas nos superan aunque no queramos.
    Besos

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  3. Gracias por hacerme posible conocerte Ana, aquí estaré a menudo, pues también me quedo.
    Con esta entrada, me has hecho recordar una relajación profunda que estuvo amenizada por el rebote de la pelota de un chico autista que se encontraba cerca, y fíjate, nunca he olvidado lo imaginado, en esa ocasión. Creo que en vez de distraerme, me sincronicé con ese rebote, jajaja!
    Besos.

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