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miércoles, 4 de diciembre de 2013

LOS ESENIOS




La palabra, junto con el poder de la vibración es capaz de crear, sanar y también destruir.

La teoría indica que cuando focalizamos nuestra mente en algo, y a esto le sumamos el sentimiento y la emoción para finalmente expresarlo, estamos exteriorizando y materializando un poder que estará afectando los reinados de la materia

Si cada uno de nosotros estuviésemos conscientes de que la energía liberada en cada palabra afecta no sólo a quien se la dirigimos sino también a nosotros mismos y al mundo que nos rodea, comenzaríamos a cuidar más lo que decimos.

Los esenios consideraban su Fraternidad, compuesta de hombres y mujeres, como la presencia en la tierra de las enseñanzas de los hijos y las hijas de Dios. Ellos eran la luz que brilla en las tinieblas, que invita a la oscuridad a convertirse en luz. Así, para ellos, cuando un candidato solicitaba ser admitido en la Escuela, ello significaba que dentro de él se había puesto en marcha un completo proceso del despertar del alma. Un alma así, estaba lista para ascender las escaleras del sagrado templo de la humanidad.

Los esenios sabían diferenciar entre las almas que aún estaban dormidas, las que estaban sólo medio despiertas, y las despiertas. Su tarea era ayudar, consolar y aliviar a las almas dormidas, tratar de despertar a las que estaban a medias, y dar la bienvenida y guiar a las almas despiertas. Sólo las almas que se consideraban despiertas podrían recibir la iniciación en los misterios de la Fraternidad esenia, integrada por hombres y mujeres. Entonces comenzaba para ellos el sendero de evolución, que ya no se detiene más a través del ciclo de sus encarnaciones.
Los antiguos esenios sabían de la existencia de un enorme poder contenido en la oración, el verbo y la palabra. Los antiguos alfabetos, como el sánscrito, el arameo y el lenguaje hebreo son fuentes de poder en sí mismos. Los esenios utilizaron la energía que canaliza el lenguaje, la cual era la manifestación final del pensamiento, la emoción y el sentimiento,  para manifestar en la realidad la calidad de vida que deseaban experimentar en este mundo. En las culturas del antiguo Oriente eran utilizados los mantras, los rezos, los cánticos y las plegarias con una intención predeterminada como técnicas para materializar estados internos y programar, de una forma ignorada por nosotros en la actualidad, realidades pensadas, deseadas y afirmadas previamente.

Los estudios realizados por físicos cuánticos comienzan a redescubrir y validar el enorme conocimiento olvidado de antiguas culturas ancestrales. Un conocimiento que se encuentra aún escondido y olvidado y que nos aportaría el poder de cambiar nuestro mundo...

Existe una capacidad demostrada en la que la palabra puede afectar la programación del ADN. La salud podría conservarse indefinidamente si nos orientamos en pensamientos, sentimientos, emociones y palabras creativas y sobre todo, bien intencionadas.

A pesar de algunos temores y bromas, debido principalmente al rechazo a aquello que se desconoce, las personas sentían en general respeto y estimación por los esenios, por su honestidad, su pacifismo, su bondad, su discreción, y su talento como sanadores, dedicados tanto a los pobres como a los ricos. Las gentes sabían que muchos grandes profetas hebreos provenían del linaje de la Escuela esenia.

10 comentarios:

  1. Muy interesante. Compruebo con esta entrada, que a través de los siglos, el hombre ha buscado siempre, el despertar de su alma y ha visto en las congregaciones que han existido y existen en el mundo, una puerta abierta para encontrar su camino. Un beso.

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  2. Los Esenios..., comunidad en la que se afirma que nació Jesús.

    Acertada y real enseñanza Ana. El pensamiento y el sentimiento es el poder más grande del Universo. Así dicen las enseñanzas espirituales. Metafísica entre otras.

    Y en cuanto a la palabra, como bien señalas, la oración, decretos, cánticos y demás expresiones, más allá de las risas que pueda provocar esta afirmación por el no saber, una realidad tangible para quien, “sabiendo”, las utiliza. ¡Quién se atreve a ello!

    Un abrazo.

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  3. LUZDEMAR ¿no hay forma de acceder a ti?

    Un saludo.

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  4. Me ha encantado, y es para reflexionar y cuidar la palabra...

    Un beso

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  5. Gracias Luzdemar, Carlos y Misterio por vuestros comentarios y perdonar por no atenderos como os merecéis, es que llevo tres semanas con mucho trabajo y paso, los leo pero no tengo tiempo de agradeceros el dejar vuestras huellas y también daros la bienvenida al blog a ti Carlos y a Misterio. Un fuerte abrazo

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  6. Mucha reflexión nos traes hoy ,y sí antes de abrir la boca tienes que pensar muy bien lo que dice.


    Abrazos guapetona.

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  7. No conocía los esenios... La palabra tiene un enorme poder para sanar y para lo contrario, también pasa eso con la energía. Interesante todo lo que nos cuentas.
    Un beso querida amiga.

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  8. Ana has llegado al fondo, una enseñanza que no debemos olvidar. Un abrazo

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  9. Uma reflexão desconhecida para mim! Obrigada por a partilhar! Tudo de bom!

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  10. Hola amiga, cómo me gusta oirte hablar de la fuerza de la palabra, es algo que creo y aplico muchas veces. He conocido la historia y las grutas donde vivían los Esenios en Israel. Viví 3 meses en ese país. Supe que Jesús, en su época, cuando joven aun, y desapareció de su casa, era porque había ido a recibir enseñanzas de los Esenios y vivió en esas grutas… hasta que después de un tiempo, cuando se sintió preparado, salió a su pueblo a predicar. No sabes la emoción que sentí al ver esas grutas, cuna de sabiduría y poder.
    Es una gran entrada Ana, gracias por compartirla.
    Besos.

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