
Un guerrero de la luz nunca olvida la gratitud.
Durante la lucha, fue ayudado por los ángeles, las fuerzas celestiales colocaron cada cosa en su lugar, y permitieron que él pudiera dar lo mejor de sí.
Los compañeros comentan: "¡Que suerte tiene!" Y el guerrero a veces consigue mucho más de lo que su capacidad permite.
Por eso, cuando el sol se pone, se arrodilla y agradece el Manto Protector que le rodea.
Su gratitud, no obstante, no se limita al mundo espiritual, él jamás olvida a sus amigos, porque la sangre de ellos se mezcló con la suya en el campo de batalla.
Un guerrero no necesita que nadie le recuerde la ayuda de los otros, él se acuerda solo, y reparte con ellos la recompensa.
PAULO COELHO
Cómo me gustan casi siempre las palabras de este hombre.
ResponderEliminarGracias por permitir a mi alma elegir un cuerpo que se manifestara gracias a tu útero...
Gracias por ser luz, amor, camino
Gracias por ser ternura, cobijo, sueño
Gracias por ser ilusión, constancia, fuerza
Gracias por ser sencillamente tú
Gracias