.

.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

LA ENVIDIA

La envidia es un fenómeno psicológico muy común, que hace sufrir enormemente a muchas personas, tanto a los propios envidiosos como a sus víctimas.
La envidia es a madre del resentimiento, un sentimiento que no busca que a uno la vaya mejor, sino que al otro le vaya peor.
La envidia nunca produce nada positivo en la persona que la  padece, al contrario, lo que padece es una insalvable amargura.
La envidia suele formar parte de personas con grandes carencias, sienten un sentimiento de inferioridad e intentan superar esas carencias mediante el desarrollo de un complejo de superioridad.
La envidia es la rabia vengadora del impotente, la defensa típica de las personas más débiles, acomplejadas o fracasadas. El sujeto experimenta un ansia infatigable de destacar, ser el centro de atención, ganar, quedar por encima.
El envidioso cuenta mentiras sobre la persona a la que envidia.
La envidia es considerado como pecado capital, porque genera y lleva consigo otros muchos pecados.
La persona madura no envidia a nadie.

Si alguna vez sientes un atisbo de envidia en tu corazón, córtalo de raíz, no dejes que forme parte de ti.
Sólo tienes que poner en su lugar amor y compasión.

2 comentarios:

  1. Hola Ana.Es verdad que el envidioso,cuenta mentiras sobre la persona a
    la que va destinada su rabia, para desacreditarla,ya que el no puede
    ser el centro de atención.Pero pienso,que al ser ,como dicen,un
    transtorno psicológico,rara vez el envidioso se da cuenta del daño que
    hace,por eso no creo que haya en él,ningún tipo de sufrimiento por lo
    que hace o dice,ni por el daño que hace a la persona envidiada,que sin
    comerlo ni beberlo,se ve cuestionada y envuelta en sus mentiras.Un
    saludo.

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar

Queridos seguidores, les doy las gracias por compartir su tiempo con este blog. Hay personas que brillan con luz propia y vosotros la tenéis. Alumbráis mi existir y el del blog, con vuestros comentarios y visitas. Sois unos encantadores magos que hacéis que mi alma se ilumine de luz y color.
A veces es necesario tomar un nuevo rumbo para seguir creciendo.

MÚSICA