.

.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

LA RAZÓN


Vuestra razón y vuestra pasión son el timón y las velas de vuestra alma que navega.
Si vuestro timón o vuestras velas se rompieran, no podríais más que dar bandazos e ir a la
deriva, o permanecer inmóviles en medio del mar.
Pues la razón, gobernando sola, es una fuerza que limita; y la pasión, desatendida, es una llama que arde hasta su propia destrucción.
Por tanto, que vuestra alma exalte a vuestra razón hasta la altura de la pasión, para que pueda cantar; y dirigid vuestra pasión con la razón, para que la pasión pueda vivir a través de su resurrección diaria y  como el ave fénix, se eleve de sus propias cenizas.


                                                                  Khalil Gibran

lunes, 28 de septiembre de 2015

UN YOGUI TÁNTRICO


  Era un yogui abstinente que había aprendido a canalizar todas sus energías sexuales hacia el desarrollo espiritual. Vivía en una casita a las afueras del pueblo y era frecuentemente requerido por devotos que le reclamaban instrucción mística. Cierto día, un grupo de buscadores lo visitaron y le expusieron la siguiente cuestión:
-Maestro, nos preguntamos cómo puedes asumir tan fácilmente tu soledad, cómo no echas de menos a una mujer que te acompañe y te sirva de apoyo y consuelo.

-Nunca estoy solo, os lo aseguro -repuso el yogui-. Yo soy hombre y mujer. He logrado unificar en mí ambas polaridades y jamás podré ya sentirme solo. Me siento pleno y siempre acompañado. Cuando, por ejemplo, barro mi casa o tiendo mi lienzo, soy mujer; pero cuando cargo grandes pesos o corto leña, soy hombre. Según la tarea que lleve a cabo, me siento hombre o mujer, pero en verdad no soy ni lo uno ni lo otro, porque soy ambos a la vez.